La clasificación de Unión Sporting Junior a la final de la Copa Plata, categoría 2009, dejó una historia que trasciende el resultado deportivo. Tras vencer a JBG Samanes, el equipo selló su pase al partido decisivo con Anthony Heras como uno de sus protagonistas más inspiradores.
Anthony es sordo y, además, nació con una dificultad en el tobillo que, según los médicos, le impediría practicar fútbol. Sin embargo, su determinación fue más fuerte que cualquier diagnóstico. Hoy, compite con la categoría 2009 y está a un paso del campeonato.
Su primo, Mateo Ángel Rampa Suárez, es quien lo acompaña y traduce sus palabras en lengua de señas. Se criaron juntos y desde pequeños desarrollaron una comunicación que hoy también forma parte del equipo. Cuando se le preguntó cómo se siente tras clasificar a la final, Anthony respondió que su papá le dijo que ahora deben ganar el campeonato.
Juega desde los 12 años y su mayor motivación es su abuelita, aunque reconoce que toda su familia es su impulso constante. En la cancha lo conocen como “Burrito”, porque es incansable: corre, pelea cada balón y se levanta después de cada caída.

Un proyecto deportivo con enfoque social
El director técnico de Unión Sporting Junior, Edison Ernesto Rambay Abellán, destaca que el logro deportivo es importante, pero el propósito principal es mantener a los jóvenes alejados de la calle.
“Somos una formativa, pero también un proyecto social. Apoyamos a los chicos cuando necesitan calzado o útiles escolares. Lo más importante es que estén en el deporte”, señala.
Sobre Anthony, reconoce que la mayor preocupación no está en su rendimiento, sino en las oportunidades futuras que pueda recibir. “Es un chico fuerte, valiente. Le pegan y se vuelve a levantar. Ojalá tenga las oportunidades que merece”, afirma.
La clasificación a la final de la Copa Plata 2009 no solo confirma el crecimiento del equipo, sino que deja un mensaje claro: en el fútbol, la pasión, el esfuerzo y el corazón pesan más que cualquier barrera.