¿Qué se dice?: Gracias .

 

Hay palabras y expresiones que van olvidándose y alejándose de las personas, quizás por educación, cultura o respeto a la urbanidad de la vida.

En el mundo hay millares de individuos que en base a su cultura, conocimientos, autopreparación y estilos educativos tienen un presente y futuro acariciador en su emprendimiento familiar, estudiantil o laboral.

Hemos puesto énfasis en el título de la columna para enaltecer dos tareas que emprende el deporte; la una, el buen desarrollo psicomotriz del ser y, la otra, encaminar a los deportistas a que sean disciplinados y respetuosos ante la sociedad.

Diríamos que años costó al voluntariado del Interbarrial, los árbitros, coordinadores y vocales de canchas, promover normas de moral y conducta a los niños y jóvenes practicantes del fútbol. Por ejemplo, cuando alguien le entregaba un balón o al acercarse a la mesa de control a retirar los carnés no daban las gracias; al chequearse lanzaban la credencial al vocal; querían actuar con la camiseta fuera de la pantaloneta y al entrar a la cancha evitaban el saludo de admiración a sus padres y público, realidades que en un 85% eran visibles.

Actualmente, las actitudes y modales de los deportistas infanto-juveniles en el Interbarrial de Diario EL UNIVERSO son distintas; al ingresar al campo de juego saludan al responsable que está en la puerta, se encolumnan y entregan su carné en la mano del vocal, en acciones que el balón al salir del terreno y es en entregado por un profesor de la organización, expresan su agradecimiento.

Indiscutiblemente, y para siempre, el deporte bien conducido a sus practicantes es una constante a la educación social y a la urbanidad; y en el Interbarrial es notoria la práctica de estas dos asignaturas, olvidadas por los ‘sabios’ de la educación ecuatoriana.

Gracias es una palabra simple, pero de kilometraje infinito en lo ético y en lo educativo.

 

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