Se fueron con una pesadilla

 

Uno de los referentes del fútbol funcional es cuando un equipo ejerce presión frente a su rival y agregado a este argumento técnico una constante velocidad, entonces tal conjunto se vuelve arrollador y rompe moldes y palmarés futbolísticos del adversario.

Y Ecuador demostró ante los chilenos estas dos letales características del fútbol, pues ejerció constantemente una presión estratégica dependiendo del coraje del jugador, al igual que un juego veloz que lastimó el andamiaje táctico de la escuadra visitante.

El país antes del encuentro estuvo pesimista, al grado que en el estadio se observaban muchos vacíos, porque en esa última derrota frente a Brasil nos decepcionó; para esto nos sirve como ejemplo la afición paraguaya, que pese a que su equipo fue vencido por goleada por Uruguay sus localidades fueron abarrotadas de hinchas, ejemplo para nuestra afición en no darse por vencida y en aceptar que en el fútbol se comulgan derrotas y triunfos y estos se dan en corto lapso de tiempo.

Ecuador tuvo figuras y piezas vitales para vencer holgadamente a Chile, partimos del arquero Dreer una garantía, líder en apoyo a sus compañeros y sus saques siempre con poder ofensivo, bien los laterales Paredes y la revelación Ramírez, más el buen entendimiento de Mina y Caicedo imparables en el partido, adelante Orejuela, un obrero en el medio campo con Noboa, todo un creador y gentleman como capitán y en la ofensiva la inteligencia, el mandamás, el creador y el guiador Antonio Valencia, para entregar insistentemente balones para que sus compañeros definan con claridad.

En el primer tiempo nuestra Tri fue arrolladora, el olé, olé, olé fue a los 36 minutos, muy tempranero en este tipo de justas, la selección mandó a la cancha una alineación que el pueblo la pedía como arenga a sus jugadores y cuerpo técnico, se certificó que la altura no es un mito, el técnico Quintero con unos días candentes en su función volvió a sonreír y ojalá dé continuidad en la misma alineación que demostró jerarquía.

Qué buen gesto de Walter Ayoví cuando marcó el gol Cristian Ramírez, lo festejó como un profesional, pese a ser de su puesto, lindo ejemplo de un crack al que el Ecuador le debe muchas victorias y apego a la camiseta tricolor.

Ecuador fue consistente desde el inicio hasta el final. Chile se embarcó hasta su tierra con una paliza vergonzosa de 3 a 0 y Ecuador vuelve a ser respetado… (O)

 

Compartir artículo

 

Etiquetas

 

Noticias Relacionadas

  • No hay noticias relacionadas
 

Sobre el autor

Denis Dau Karam

 
 

0 Comentarios

Puedes ser el primero en dejar un comentario.

 
 

Comentar